Al principio de la película Conan el Barbaro, Thulsa Doom es un hacker (véase cómo hackea la cabeza del padre de Jorge SanzConan).

Después de esto, Conan pasa toda su juventud aprendiendo a hackear, participa en concursos de CTF y, la verdad es que no se le da nada mal. Incluso tiene que luchar contra un troyano que intenta infectarle mediante el reclamo del sexo.

Su objetivo es ser un hacker mejor que Thulsa Doom para ganarle en su propio terreno y vengar el hackeo de su padre.

Ya formado y preparado, se dirige a vengarse de Thulsa Doom. Pero para su desconcierto y sorpresa, Thulsa ha dejado de ser un hacker underground. Hace tiempo que colgó los exploits y los cambió por aspectos de gestión.

Ahora Thulsa gestiona un equipo inmenso de personas para los que sus normas y procedimientos son ley y los cumplen a rajatabla. Como le explica a un Conan desconcertado, eso es el poder y no el ir por ahí hackeando.

Sin embargo, esta nueva cara del Sr. Doom no engaña a Conan, que ve cómo Thulsa sigue siendo maligno y no olvida cuando hackeó a su padre ni reduce sus deseos de venganza.

Hacia el final de la peli y pese a todos sus esfuerzos organizativos y su magia negra de gestión, Thulsa y su organización acaban siendo hackeados por Conan, que finalmente consigue su ansiada victoria.

PD: Debo la idea de una interpretación distinta de esta película a mi primo Juan Manuel, que me inspiró para convertirla al campo de la seguridad.