druida

Llevo un rato dándole vueltas al título del post, barajaba unos cuantos:

  • El responsable de seguridad y tú.
  • Tu primer responsable de seguridad.
  • Responsables de seguridad al borde de un ataque de nervios.
  • Ser responsable de seguridad y no morir en el intento.
  • ….

Bueno, el título es lo de menos… la cuestión es que hace unos meses la Junta de Andalucía publicó su Política de Seguridad. Podéis ver el Decreto en el BOJA. Y en el artículo 11 hablan del «Responsable de Seguridad«, os copio un cachito del texto:

Artículo 11. Responsable de seguridad TIC.

1. En cada una de las entidades incluidas en el ámbito de aplicación del presente Decreto deberá existir una persona, garantizando el principio de función diferenciada recogido en el artículo 5.j), que ejerza las funciones de responsable de seguridad TIC de la entidad, debiendo ser nombrada por el Comité de Seguridad TIC de la misma.

Pues bueno, imagino que las entidades de nuestra administración autonómica andarán preocupadas dándole vueltas al tema. Ya sabes como somos por estas tierras, que sale una norma y todos nos apresuramos a cumplirla como si nos fuera la vida en ello :P.

Y la verdad, elegir un responsable de seguridad no es tarea sencilla, al menos si se quiere hacer las cosas bien y no simplemente salir del paso.

Pero me temo que la aproximación al problema no será la ideal (al menos desde mi humilde punto de vista). Creo que lo usual será pensar en puestos y no en personas. Esto es debido a que por desgracia, en los tiempos que nos ha tocado vivir, no se valora al ser humano. Lo importante es el cacharrito, la metodología, el sistema de gestión y el procedimiento.  El profesional es lo de menos…

Así que insisto… me temo que lo habitual será que aquel que tenga la difícil tarea de elegir un responsable de seguridad pensará inconscientemente y de forma natural en puestos y no en personas cualificadas.

Pensará si es mejor que el responsable de seguridad sea el responsable de sistema, el jefe de servicio de informática, el encargado de explotación, el de calidad, el director, el secretario general, el chófer o el conserje.

Después se topará con el maldito dilema de la función diferenciada, con el hecho de que los puestos sobre el papel no se corresponden siempre con las responsabilidades sobre el terreno y con que la vida es finita, su tiempo sobre la tierra se acaba y debe tomar una decisión antes de ser pasto de los gusanos…

¿Y qué haría yo?… primero comprender la función del responsable de seguridad, ¿qué tiene que ser capaz de hacer?. Después tratar de conocer la organización ¿de que alternativas dispongo? Y por último probar, probar y probar… porque si algo he aprendido en mis 29 años de tránsito por la vida es que pocas cosas funcionan a la primera… y esta no va a ser una excepción..

Cada organización es un mundo, y el que diga que se puede estandarizar la gestión… pues un mojón pa’el, pa’la ISO, pa’itil y pa’l consultor que los parió… así que tampoco hay una solución estándar para elegir responsables de seguridad. Pero sí creo que hay ciertas cualidades que marcarán el éxito de la aventura:

  • El Responsable debe tener experiencia: no en seguridad sino en la vida. Para solucionar problemas complejos y difusos es útil haberse enfrentado a otros problemas antes, aunque sean problemas completamente distintos.
  • El Responsable debe tener don de gentes: deberá motivar la toma de decisiones, deberá también motivar al resto de la organización a cambiar de hábitos y a trabajar por la seguridad común. Esto no lo consigue alguien sin carisma.
  • El Responsable debe conocer la organización: es necesario conocer el entorno, a las personas y los procedimientos no escritos por los que se mueve la organización. Para esto es muy importante pararse a mirar, a escuchar y aprender de todos.
  • El Responsable debe ser creativo: los problemas de seguridad no tienen solución conocida a priori, en cada caso es necesario analizar el problema (las causas raíz, no los síntomas) y buscar la mejor solución. Para esto hace falta echarle imaginación al asunto.
  • El Responsable debe ser paciente: Zamora no se tomó en una hora y el trabajo en seguridad no acaba nunca. Una organización no es una foto, es una película…. y asegurar algo en movimiento continuo exige estar siempre en movimiento continuo. Debe tener tiempo, la prisa mata y lo que es peor cuesta dinero… es crucial parar y pensar y volver a parar a pensar.
  • El Responsable debe ser crítico: escéptico con lo que le cuenten los demás y con sus propias soluciones. En el mundo de la seguridad hay demasiados dogmas y no todos aplican en todas las circunstancias.
  • El Responsable debe sentir pasión por su misión: ser responsable de seguridad es difícil y frustrante en muchas ocasiones. Es un trabajo solitario y desagradecido. Si la persona encargada no disfruta con este trabajo lo hará mal o no lo hará y lo que es peor… pasará un mal rato. Pero para quién disfrute con ello será un continuo reto, un juego intelectual que no tiene versión para PS3 o XBox…

El tiempo dirá si ese párrafo del Decreto de la Junta sirvió de algo para mejorar tan singular organización…