Lunes desmotivador (XV): Vulnerabilidades de seguridad
La triste realidad es que todo el mundo tiene vulnerabilidades de seguridad. Algunas más fáciles de descubrir, otras más difíciles. Algunas más fáciles de arreglar y otras más difíciles.
En el conocimiento y tratamiento de vulnerabilidades ocurren procesos psicológicos interesantes. Para empezar, aunque todo el mundo te diga que está muy interesado en la seguridad y en conocer sus vulnerabilidades. Sin embargo, a nadie le gusta que se conozcan sus debilidades, por lo que no siempre muestran alegría con los resultados.
Otro interesante efecto es ver la solución de las vulnerabilidades como algo complejo cuando, la mayor parte de las veces, no lo es tanto. Incluso las de desarrollo, que parecen las más complejas, tampoco es para tanto.
Por último, ya sea por falta de tiempo, recursos, conocimientos, dinero o prioridades puede ocurrir que te dé igual qué vulnerabilidades tengas porque no las vas a arreglar, de todas formas.
En definitiva, el viejo dicho de que el conocimiento os hará libres no siempre aplica y es tristemente descorazonador ver que realmente ocurre lo contrario.
He pretendido reflejar esta situación en este nuevo lunes desmotivador que, tras un cierto periodo de ausencia, vuelve para recordarnos a todos lo vulnerable que somos, queramos saberlo o no.

“La triste realidad es que todo el mundo tiene vulnerabilidades de seguridad.” No es triste tener vulnerabilidades, ni en el mundo real ni en el digital, es una realidad y ya está. A mi personalmente me gusta saber que soy vulnerable
Bueno, hombre, es verdad que es la realidad y que todos tenemos vulnerabilidades que hay que gestionar. Y que habrá que decidir cuales asumes “y que sea lo que Dios quiera”.
Quizá lo triste es no querer saberlas. Que, aunque no sea tu caso, sí que es generalizado.
Precisamente ayer un cliente dijo “la ignorancia es el mejor estado”, hablando de vulnerabilidades
.
Sin embargo hoy otro me ha dicho que le alegra que le indiquen problemas de seguridad, cuando le he hecho un comentario sobre una situación que he detectado por azar.
Claro que siendo el lunes desmotivador, no nos vamos a centrar en lo bueno, ¿no?