Cuando veo iniciativas como el Esquema Nacional de Seguridad me parece que los creadores tienen buenas intenciones pero no tienen ni idea de cómo son las cosas.

Y no porque lo que digan sea ‘demasiado bueno para la realidad‘ sino porque la organización que proponen y la forma de acometer la gestión de la seguridad es bastante inútil, por no decir contraproducente.

Y no es que yo lo sepa todo. Que yo sólo tengo dudas. Creo que es más uno de esos casos de sesgo cognitivo. Al estar más cerca del problema y verme más afectado por él, tengo muchas más dudas y veo muchos más errores en la forma de abordar el ENS de lo que ven sus creadores, que dudo que se enfrenten a él de una forma directa.

Logo del ENS

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Es lo mismo que pasa con las metodologías de riesgos como MAGERIT.
Aparentemente, para alguien que no haya hecho ni vaya a hacer nunca un análisis de riesgos y que se lo mire por encima, le parece muy razonable.

Sin embargo, cualquiera con dos dedos de frente que se haya puesto a hacer en serio un análisis de riesgos con MAGERIT y PILAR sabe que no vale para nada. Pero desde el MAP y el CCN les parece que es una metodología genial y siguen pagando por el desarrollo de la herramienta PILAR.

Es fácil hacer un marco de trabajo teórico que parezca ‘razonable’ y ‘lógico’, pero no todo lo que parece ‘razonable’ o ‘lógico’ tiene por qué ser cierto o puede llevarse a la práctica.

La cosa es que el otro día estuve viendo la película ‘Lo que queda del día‘ y me quedé con el discurso de mister Lewis que incluyo a continuación (extraído del libro, no de la película).

“Durante unos instantes reinó un silencio embarazoso hasta que, por fin, mister Lewis se puso en pie, sonriendo afablemente como era su costumbre… finalmente, volvió a sonreír y dijo: … me disculparán por lo que voy a decir, pero, a mi juicio, parecen ustedes una pandilla de ingenuos soñadores y serían unos caballeros encantadores si no se empeñasen en entrometerse en asuntos que afectan a todo el planeta. Pongamos como ejemplo nuestro anfitrión, aquí presente. En el fondo, ¿qué es? Un caballero, y supongo que en eso están todos de acuerdo. Un típico caballero inglés, recto, bienintencionado, sí, pero un mero aficionado…pero hoy en día los asuntos internacionales ya no pueden estar en manos de aficionados, y cuanto antes lo comprendan ustedes aquí, en Europa, mejor. Y ahora, amables y bienintencionados caballeros, permítanme que les pregunte algo. ¿Tienen idea de cómo evoluciona el mundo que los rodea? Ya forman parte del pasado los días en que se podía ser bondadoso…Hay caballeros como nuestro buen anfitrión que se creen con derecho a entrometerse en asuntos que no entienden. Se han dicho muchas tonterías estos días. Con muy buen corazón y muy buena intención, pero tonterías. Lo que necesitan en Europa son buenos profesionales que dirijan sus asuntos, y como no reaccionen pronto, están abocados al desastre. Ahora brindemos, caballeros, brindemos por los profesionales”.

El Esquema parece haber sido creado por gente que no conoce ni como hacer gestión de la seguridad actualmente ni como funciona la Administración Pública. Y, además, tienen el ego suficiente para pensar que son capaces de definir cómo tienen que gestionar la seguridad todas las Adminsitraciones Públicas de España.

Con esto sólo consiguen confundir en un campo que ya provoca bastante confusión per se. Claro que tiempo tuve para opinar cuando era un borrador y no dije ni ‘mú’. Aunque tampoco creo que me hubieran hecho ni *$#! caso.

De todos modos, leedlo y sacad vuestras propias conclusiones. No todo es malo del Esquema, pronto espero poder publicar un análisis del mismo donde valoro lo bueno y lo malo que tiene.