Las Cortes han establecido que el cumplimiento del ENS coarta las libertades de los diferentes grupos de seguridad presentes en los organismos públicos que ya no pueden aplicar las medidas que quisieran y tienen que cumplir con el Real Decreto que «no siempre viene bien«.

Sin embargo, debido a la importancia de esta legislación, no está entre sus objetivos el derogarla ni modificarla (después de lo que ha costado). Por lo que han propuesto una curiosa medida para solucionar la situación.

Cada organismo podrá decidir qué tres medidas de las 75 presentes en el ENS no va a cumplir y deberá reflejarlo en la declaración de aplicabilidad. «De este modo se promueve la libertad particular de cada organismo a la vez que se cumplen la mayor parte de los controles del ENS«.

De hecho, esta medida no es nueva, ya se aplica de facto en el cumplimiento de la LOPD donde la mayor parte de las entidades decide no cifrar los datos de nivel alto, no registrar su acceso o, por ejemplo, abandona para siempre la ilusión de gestionar los soportes de información.

Ahora queda la tarea de pensar bien qué tres medidas son las que no se cumplen, porque lo que se decida ya es para siempre. Ya que bien se indica que «lo que no vale es ir cambiando cada dos por tres«.

¿Cuáles quitarías tú?