Recientemente, en declaraciones a Sevilla Sec&Beer, un alumno de la Universidad Politécnica de Madrid, al que llamaremos Federico Nanas para mantener su anonimato, ha confesado el verdadero origen del Esqsuema Nacional de Seguridad.

Todo comenzó cuando el profesor Mañas pidió a sus alumnos, una vez más, «otro coñazo trabajo de clase para desarrollar sus locuras personales«. Esta vez se trataba de crear un marco de trabajo de gestión de la seguridad para la Administración Pública. «No es la primera vez que nos pide que le haggamos trabajos inocentes que acaban siendo estándares» dijo Federico refiriéndose a la famosa metodología de análisis de riesgos MAGERIT.

Un grupo de alumnos, cansados ya de esta situación de explotación universitaria, quisieron vengarse del profesor redactando lo que llamaron el Engendro Nacional de Seguridad (ENS). Con ello pretendían burlarse de todos los sistemas de gestión de seguridad, creando un cutrepaste traducido de varios estándares.

«Decidimos hacerlo enrevesado, con complejas valoraciones que luego resultan inútiles. Dimos mucha importancia al análisis de riesgos (sin nombrar MAGERIT para que no se notara mucho) e incluimos definiciones de responsabilidades difusas a propósito, para que no hubiera por donde meterle mano» nos confesaba otro miembro de grupo de trabajo. «Total, sólo era un trabajo de clase«.

Según hemos investigado, los alumnos ya le tienen cogido el estilo al profesor Mañas y saben que, mientras más enrevesado presenten los trabajos, mejor. «Lo que más valora es que haya muchas tablas con valoraciones, todo debe ser muy analítico, aunque las valoraciones sean imposibles de medir o inútiles«. Y, efectivamente, Federico nos contó que su grupo sacó la mejor nota de la clase.  El resto es historia.

«Si llegamos a saber que iba a acabar siendo un Real Decreto nos lo habríamos currado un poco más» fueron las últimas palabras, a modo de excusa, de este alumno.